En esta, su quinta exposición individual en LABOR Pedro Reyes presenta una serie de esculturas talladas directamente en distintos tipos de piedras volcánicas nativas del centro de México junto a una serie de pinturas al óleo sobre papel amate, el antiguo papel mexicano.
La muestra es el resultado de un trabajo sostenido de experimentación técnica y formal en torno a la talla directa en piedra. En particular ciertos tipos de piedra volcánica que por su naturaleza porosa requieren de un dominio total del material. A la vez, la producción de papel amate de estas dimensiones y la aplicación de óleo sobre el mismo han requerido una serie de experimentos y pruebas. Todo esto habla de un esfuerzo de años en pos de la perfección material y el control del resultado estético. A este esfuerzo matérico de largo aliento lo acompaña de manera indisoluble la investigación histórica del desarrollo escultórico en México y de la filología náhuatl quese encarna metafóricamente en algunas de las piezas.Estos esfuerzos, cuyos frutos mostramos aquí, giran en torno a la reflexión de Pedro Reyes sobre el posible carácter mexicano del arte producido en estas tierras; la historia de los movimientos decoloniales en México y la posibilidad en el presente de una nueva síntesis nacional.
De este modo Reyes se coloca, no sólo como heredero de la milenaria tradición mesoamericana de talla en piedra y sino como parte crítica de la escuela mexicana de escultura. Por otra parte, lo alinea tanto con los antiguos tlamatinimes que dominaron el papel amate y legaron en el su sabiduría así como con los modernos tlamatinimes tales como Ángel María Garibay, Miguel León Portilla o Alfredo López Austin quienes a través de su erudito estudio de la literatura y la filosofía náhuatl abocaron su reflexión a la construcción de una identidad mexicana decolonial.
