¿Y si los objetos tuvieran memoria?

¿Y si los objetos tienen memoria?

    Montserrat Albores Gleason / aka PTRA / aka M.A.GLEASON

    Producir manualmente vestimenta implica una intimidad física del productor tanto con el material como con el cuerpo para el que se proyecta la prenda. La acción física, por ejemplo, tejer, convierte el cuerpo del tejedor en una suerte de máquina que produce un textil que, de manera fragmentada, reproduce la superficie del cuerpo de un futuro usuario. Tejer es un acto presente que trabaja constantemente en potencia, develando aquello oculto: el cuerpo futuro de quien vestirá la prenda. Aunque no partiendo de cero, lo mismo ocurre con el proceso de patronaje de ropa y el acto mismo de cortar la tela y ensamblar las partes para constituir la vestimenta. Quien elabora la ropa, quien proyecta la prenda, está trabajando constantemente con la memoria del cuerpo, a través de un sistema de medición y proporciones, y esta memoria siempre fracasa ante el objeto que recuerda y en este fracaso vuelve a inventarlo. La memoria va dándole a las partes funciones y formas para que se ajusten al cuerpo y operen de manera apropiada. Estas formas y funciones otorgan a la prenda una memoria propia. Al ser usada, la prenda orquesta aquel cuerpo imaginado. Esta exposición trabaja en la ranura donde la memoria fracasa ante el cuerpo que recuerda y, en ese fracaso, construye otra memoria que sueña e inventa un cuerpo nuevo. Está formada por tres directrices desde donde se construye la invención del cuerpo: la posesión, la memoria y la pérdida de autonomía.